viernes, 6 de mayo de 2011

PRUEBA LA ACUPUNTURA JAPONESA TE SORPRENDERÁ

ACUPUNTURA JAPONESA

La Acupuntura japonesa es una derivación de la medicina tradicional china, pero con la particularidad de que la inserción de la aguja es mínima. Tiene unos efectos sobre el tratamiento totalmente sorprendentes y espectaculares. En este tipo de acupuntura sutil no se busca una respuesta del sistema nervioso, que en principio no tiene que ver nada que ver con una estimulación a nivel energético, sino que esta más orientada a restablecer el equilibrio o balance del organismo.

Las agujas utilizadas son muy finas (0,12 a 0,18mm) y la inserción se realiza con tutor (tubo de inserción). Además de preparar el punto, la profundidad de la inserción es escasa o nula. Se busca sobretodo el concepto de Deqi, que es una apreciación del acupuntor. Otra particularidad fantástica, es la utilización del mínimo número de puntos posibles.

La acupuntura llega a Japón sobre el 500 d.C. y se desarrolla a partir de aquí de un modo particular. En el siglo XVIII Waichi Sugiyama (ciego) inventa el shinkan (tubo de inserción o tutor).

En 1930, Kodo Fukushima reintroduce la acupuntura para invidentes realizando la fundación Toyohari.

La acupuntura japonesa no deja de evolucionar, tanto a niveles de discernimiento de los textos clásicos chinos como de nuevos abordajes terapéuticos. Este continuo perfeccionamiento se da gracias a las fundaciones de Toyohari, Manaka, Savada, Akebane y otros.

De todo esto surge una manera de tratar a la persona con una total dedicación, de forma mucho más sutil.

Entre diferentes técnicas utilizadas, además de la inserción mínima o nula de la aguja en el cuerpo, existen:

        Okyu: es la aplicación de calor con artemisa pura (moxa) y que consiste en la colocación de pequeñísimas cantidades de moxa en la piel. Se escogen normalmente puntos de acupuntura. La característica principal es que incrementa la segregación de endomorfinas y cortisoles, estimula el sistema inmune y refuerza la constitución de la persona.


        Akebane y chinchetas: son dos tipos diferentes de agujas semi-permanentes, que se insertan a un nivel extremadamente superficial.
        Microesferas: pueden ser desde imanes de diferentes metales hasta semillas.
        Ventosas
        Cables de bombeo iónico.
        otros...

En definitiva, la gran ventaja de la acupuntura japonesa recae en la poca invasión terapéutica. El beneficio para el paciente se da en la sutilidad que se utiliza en toda su práctica.

A mi entender, con la acupuntura japonesa logramos acercarnos a todos aquellos pacientes que tienen temor alas agujas, de modo práctico y efectivo.

Existe un viejo dicho que dice:
“No construyas un pozo cuando tengas sed, pues llegas tarde”.
Este principio se debería aplicar al tratamiento. La medicina tradicional es mucho más que la solución al problema, pues es la prevención de este.

Mi consejo es  realizar una visita mensual para mantener y afianzar el equilibrio general de la salud.

Bienvenidos.

QUALITAT VITAL


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